Los beneficiarios empezarán a recibir las ayudas económicas una vez se concluyan los planes individualizados de control elaborados por los trabajadores sociales y para los que existe un plazo de tres meses. Se prevé que estén resueltos antes de final de año. No obstante, la norma otorga a estas subvenciones un «carácter retroactivo», de forma que la Diputación abonará las cantidades retrasadas desde el 1 de enero de 2007. Para el presente año, existe una partida de cuatro millones de euros.
Por otro lado, más de 2.400 personas se han beneficiado en 2007 del complemento asistencial de garantía mínima, una ayuda de carácter individual que pretende paliar las necesidades de las personas que sólo reciben la renta básica. De ellos, 837 son perceptores de pensiones no contributivas. Los 1.600 restantes reciben las ayudas de pobreza. La partida de este año supera los 1,8 millones de euros.









