CONFLICTOS
El conflicto comenzó hace ya cerca de un año, cuando el vecindario de la zona denunció al Consistorio el «estado deplorable» en que se encontraba el edificio.
«El patio llevaba algo así como diez años completamente abandonado y aquello parecía una selva, con maleza y cristales rotos por todos sitios. Por las ventanas entraban palomas y los roedores venían a comerse los huevos y las palomas muertas», contó una de las vecinas afectadas.
El problema se complicó cuando unos comerciantes la avisaron de que «habían visto ratas» paseándose junto a su ventana. «La noticia me causó tanta impresión que me fui a vivir durante 15 días con mis padres porque no podía soportar la idea de que unos bichos enormes estuviesen al lado de mi casa. Todavía pongo veneno por si acaso», confesó.
Tras realizar la oportuna inspección, el DEMSAC comprobó que el patio del edificio contenía «cúmulos de suciedad» y que «podía constituir un foco de insalubridad para el entorno».
Resolvió entonces que los propietarios de la vivienda debían encargarse del problema. Sin embargo, el requerimiento municipal se incumplió. Al comprobar de nuevo que «la situación higiénico sanitaria hacía necesaria una actuación», el Ayuntamiento se comprometió el 6 de noviembre a «desratizar» el edificio, especialmente, «los bajos y la red de saneamiento general, revisando desagües y arquetas, y poniendo barreras físicas que dificultasen el tránsito de roedores».
En el informe, el departamento municipal asegura que limpiará también una parcela anexa a los inmuebles para «evitar el refugio de roedores y desarrollo de insectos».
«Una vergüenza»
La vecina afectada apuntó a este periódico que el lugar está ahora «más limpio que nunca. De todas formas, es una vergüenza que haya un edificio de madera abandonado porque puede ocurrir un incendio y se pueden quemar todas las viviendas de esa zona, sin quedar ni una», comentó.
Una vez que el Ayuntamiento haya finalizado las tareas de limpieza, los costes deberán sufragarlos los propietarios. En caso contrario, se tomarán medidas judiciales.
Por otro lado, el DEMSAC ha tenido que hacerse cargo de un segundo caso ocurrido en un edificio de la calle Las Trianas, en el que la red de saneamiento tiene una fuga por la que discurren aguas fecales.
El Consistorio reparará dicha filtración y limpiará también «los charcos y la suciedad acumulada en paredes, techos y suelos» que, según un informe, «constituyen un foco de insalubridad».






