Los colegios vascos no ofrecen actividades específicas de deporte adaptado a los escolares con discapacidades, a pesar de que es un derecho que establece la ley, según denunciaron los responsables de Fekoor, Federación Coordinadora de Personas con Discapacidad Física de Bizkaia. Recordaron que la Ley del Deporte del País Vasco señala que los programas de deporte escolar «deberán promover la integración» de los niños con minusvalías, y añade que las instalaciones tendrán que ser accesibles, «sin barreras ni obstáculos».
«Es una barbaridad que estos niños queden excluidos», señaló Raúl Agirre, portavoz de Fekoor. La agrupación señaló que recibe numerosas quejas de familias de escolares que se ven fuera de las actividades deportivas y de ocio. La Diputación de Vizcaya acaba de poner en marcha una experiencia piloto en el polideportivo municipal de Fadura, en Getxo, con el fin de que los alumnos de centros de la zona practiquen modalidades adaptadas. El programa se extenderá en el futuro a otros municipios.
Quejas
La coordinadora recordó que estos alumnos pueden practicar modalidades como atletismo, esquí, equitación, tenis de mesa o baloncesto en silla de ruedas. Señaló, sin embargo, que el material que se necesita es muy caro -una silla de ruedas para baloncesto cuesta casi 4.000 euros-, y que no hay monitores formados.
Las asociaciones de afectados aprovecharon la celebración de la jornada para denunciar que no se cumple la ley de normalización de la accesibilidad, que se aprobó hace diez años en Euskadi. Muchos discapacitados detallaban ayer en los actos organizados en Bilbao las innumerables barreras arquitectónicas de las ciudades y las limitaciones en los transportes que dificultan su movilidad. «La aplicación de la ley es muy flexible, necesita mecanismos de control y sanciones», subrayó el portavoz de Fekoor.
El consejero de Vivienda y Asuntos Sociales, Javier Madrazo, participó ayer en el acto de Bilbao y reconoció que aún «queda mucho por avanzar». Apuntó que el desarrollo de la Ley de Accesibilidad es «desigual», según los municipios. Su departamento subvenciona los planes de los consistorios para eliminar las barreras arquitectónicas, pero hay municipios que «no presentan proyectos», dijo. «Algunos ayuntamientos deben ponerse las pilas», advirtió.









