
LA ACCESIBILIDAD
La propuesta fue presentada por una de las tres empresas que concurrieron al concurso de ideas convocado por la Agencia de Renovación Urbana -la sociedad municipal encargada de revitalizar el barrio- en abril. La alternativa apuesta por instalar, en lugares estratégicos, tres ascensores que mejoren el acceso al Casco Medieval para que las personas con problemas de movilidad puedan superar la elevada pendiente del barrio.
El primero se ubicará en los jardines de la calle Marqués de Estella, junto a la escalera de las antiguas dependencias del DNI. Para ello se cortará 'un filete' de tres metros junto a los escalones, donde se pondrá el aparato. Ya en la Cuesta de San Francisco, se habilitará un paso especial para que los discapacitados lleguen sin inconvenientes hasta la plaza del Machete. Este elevador facilitará el acceso a las calles Cuchillería, Pintorería, Nueva Dentro y Nueva Fuera.
Se diluye así la idea que los técnicos municipales barajaban el pasado año de instalar uno en un local de Mateo Moraza, desde donde se subiría hasta el Machete. La falta de un acuerdo económico con el dueño del establecimieto elegido impidió que el proceso cuajara. Y es que en febrero, la socialista Marian Gutiérrez, entonces presidenta de la Agencia de Renovación Urbana, ya advirtió de que «no tienen por qué estar instalados en lonjas que haya que comprar», sino que también podrían estar al aire libre.
En esta situación se encontrará el segundo, que se habilitará junto a las escaleras de San Bartolomé, las que discurren en paralelo al Palacio de Villasuso, para salvar el desnivel existente entre la plaza del Machete y El Campillo. El entorno del cantón del Seminario, cercano a la catedral de Santa María, completará la terna de ascensores en unos espacios donde la escasa longitud de los tramos no permite colocar rampas mecánicas como las que ahora lucen los cantones de La Soledad y de San Francisco Javier.
Aprobado en enero
El proyecto presentado por la empresa al concurso de ideas incluye otras sugerencias para favorecer la accesibilidad, como mantener y potenciar el autobús del Casco Viejo, entre otras. Sin embargo, aún falta algún trámite antes de su aprobación definitiva. Un plácet que el Ayuntamiento, según fuentes municipales autorizadas, confía en que se produzca «en torno a enero, ya que tiene el 99% de posibilidades».
De momento, el Consejo Municipal de Accesibilidad la ha preferido a los otros dos proyectos, uno de los cuales sugería construir un túnel desde la calle Los Herrán, mientras que el otro proponía edificar una pasarela acristalada de 35 metros de altura. Ahora sólo falta que uno de sus portavoces traslade esa valoración al jurado del concurso de ideas, donde comparten voto con tres técnicos municipales, uno del Gobierno vasco, otro de la Diputación alavesa y un miembro del Colegio de Arquitectos alavés.
El fallo definitivo se conocerá en las próximas semanas. Una vez aprobado, serán los expertos del Consistorio los que desarrollen y concreten todos los detalles de esta iniciativa. Así, si se cumplen los plazos previstos, los ciudadanos podrían usar los tres ascensores «en unos dieciocho meses», tal y como ya adelantó el pasado domingo en una entrevista a EL CORREO Ana Aguirre, la actual gerente de la Agencia de Renovación Urbana.









