LA AVERÍA
El equipo de gobierno local entiende que la avería que provocó un corte de 12 horas -una pieza de hormigón de una tonelada cayó sobre la conducción y la destrozó- fue «un accidente». Así lo manifestó el concejal de Obras y Servicios, José Luis Sabas, que compareció ayer a instancias del PSE para explicar la posible responsabilidad del Ayuntamiento en el reventón.
El informe sobre el que giró la argumentación del edil, elaborado por Copredije S.A., una coordinadora contratada por el Consistorio, insiste en que la actuación, llevada a cabo para sustituir viejas tuberías por otras nuevas, cumplía todas las normas de seguridad. No obstante, el dictamen también desliza que «una maniobra no recogida» en el plan de obras dio lugar a la avería.
Según admitieron ayer fuentes municipales, la extracción del prisma de telecomunicaciones que se encontró en la zanja «no estaba prevista» en el plan de obras, ya que los operarios se toparon con la pieza de forma fortuita. «Los planes recogen las condiciones básicas para realizar los trabajos, pero no contemplan todo en esta vida», matizaron las mismas fuentes, que aclararon que hallazgos de este tipo de 'obstáculos' en las obras «son muy frecuentes en en Bilbao». «Así que no vamos a pedir más responsabilidades que las económicas, que las asumirá su seguro. Lo importante es que la gente cobre», destacaron.
Además de 'liberar' a la empresa de la sombra de un posible error, los responsables municipales aprovecharon la comparecencia para destacar que, una vez producido el incidente, la actuación del Ayuntamiento fue «rápida y ejemplar». De hecho, destacaron que «sólo dos horas y media después de la avería» -que se produjo a las 8.30 horas y dejó a dos tercios de los vecinos de la villa sin suministro-, se había rehabilitado el servicio en la mayor parte de las zonas, excepto la parte alta de Rekalde, donde un millar de afectados siguieron padeciendo el corte hasta pasadas las 22.00 horas. «La reacción fue rápida y logramos que el impacto fuese el menor posible», resumieron ayer portavoces del Ayuntamiento, que también detallaron cómo el depósito de Larraskitu suplió con éxito al de Elejabarri durante la jornada.
«Plus de control»
Estas explicaciones no convencieron al PSE. «Hemos denunciado que las obras se hacen en varias fases, porque así se incrementa el riesgo de que pase algo -explicó ayer Txema Oleaga, portavoz socialista-. Además, sostenemos que ha habido una negligencia y, de hecho, el concejal no ha podido garantizar que toda la ejecución de los trabajos que dieron lugar al corte se ajustase al plan de obras». Según Oleaga, se necesita «un plus de control» en las actuaciones que se acometen en Bilbao.





