
Trapero se encontraba ingresado en el centro hospitalario en estado de coma y su pronóstico era muy grave, tras haber recibido un impacto de bala en la cabeza. La víctima presentaba un «traumatismo craneocerebral con coma», desde el inicio, así como un «edema cerebral mayor». Desde el primer momento se perdieron las esperanzas de que pudiera recuperarse, dado que las pruebas médicas que se le realizaron ponían de manifiesto la inexistencia de actividad cerebral.
El funeral se celebrará mañana en la Academia de Guardias Jóvenes de la localidad madrileña de Valdemoro. Los restos mortales del agente asesinado por ETA llegarán sobre las tres de esta tarde a la base aérea de Getafe procedentes de Burdeos, donde horas antes se habrá practicado la autopsia. Los familiares llegaron pasadas las seis de la tarde de ayer al aeropuerto de Torrejón, en las cercanías de Madrid, donde fueron recibidos por el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, y el director general de la Guardia Civil y de la Policía, Joan Mesquida.
Nacido el 19 de septiembre de 1984 en Madrid y soltero, Fernando Trapero ingresó en la Guardia Civil a los veinte años y estaba destinado, junto a Centeno, en la unidad central del Servicio de Información, encargada de la lucha contra ETA.
Evitar incidentes
La capilla ardiente del agente se instalará también en la Academia de Guardias Jóvenes de Valdemoro. El hecho de que este lugar vaya a ser la sede del funeral y no la Dirección General de la Guardia Civil, donde se celebró el sepelio por Raúl Centeno, obedece a que Interior pretende evitar que se repitan los incidentes que se registraron tras la misa del pasado domingo. A la conclusión de las honras fúnebres por Centeno, extremistas exaltados insultaron al presidente del Gobierno.
Se prevé que, como en aquella ocasión, el oficio religioso sea presidido por los Reyes. También asistirán José Luis Rodríguez Zapatero y sus ministros, así como el líder de la oposición, Mariano Rajoy, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón. Posteriormente, los restos mortales serán enterrados en la localidad abulense de El Tiemblo, lugar de residencia de los padres del guardia asesinado.
Celebración suspendida
En señal de duelo, el Congreso modificó los actos festivos previstos para conmemorar hoy el Día de la Constitución. Los presidentes de la Cámara baja, Manuel Marín, y del Senado, Javier Rojo, recibirán a los invitados y la conmemoración se limitará al discurso de la máxima autoridad del Congreso. No se servirá el cóctel que tradicionalmente sigue a la alocución.
En la ceremonia de la izada de bandera en la plaza de Colón que se celebra todos los días 6 de diciembre, el protagonismo recaerá este año en la Guardia Civil en homenaje a los dos agentes asesinados. Un grupo de guardias y oficiales será el encargado de llevar a cabo el acto, que contará con la presencia de Mesquida.







