
Mientras un grupo docentes de gimnasia se manifestaba delante de la Cámara, Raúl Martínez y Fernando Garrigues, presidente del Colegio Oficial de Licenciados de Educación Física del País Vasco, intentaron convencer a los parlamentarios de que las clases de gimnasia no deberían reducirse a nueve horas al mes en todos los cursos de Primaria y Secundaria, frente a las quince horas reconocidas hasta ahora.
Los dos representantes recordaron que los profesores afectados cuentan con 59.000 firmas de apoyo -muchas de ellas obtenidas en multitudinarias carreras populares-. Recordaron que los recortes pueden afectar a 600 docentes y advirtieron de que han recibido el respaldo de asociaciones de padres y directores de centros que no están de acuerdo con que en algunos cursos sólo se imparta una hora de gimnasia a la semana. «El Consejo Escolar ha expresado su preocupación», dijo Raúl Martínez.
Un asunto «complejo»
La propuesta de mantener las actuales clases de Educación Física apenas encontró eco en la mayoría de grupos parlamentarios, que, sin embargo, sí protagonizaron debates acalorados sobre el protagonismo del euskera y del español en el currículum vasco. Esos grupos estaban ayer mucho más preocupados por los resultados que el informe PISA otorga a los alumnos vascos en las asignaturas de Ciencias y en la comprensión de textos. De hecho, las horas de gimnasia han sido reducidas de forma drástica porque la consejería de Tontxu Campos quiere dedicar más tiempo a las Ciencias.
Sólo el PP se mostró partidario de que la Educación Física quede, al menos, como está. El parlamentario Iñaki Oyarzabal recordó que en otras comunidades -Canarias y Madrid- se imparten tres horas semanales. En cambio, las demás formaciones -desde el PSE a EHAK, pasando por PNV y EA- adelantaron que lo que piden los profesores de gimnasia es «complejo», aunque prometieron analizarlo.
Idoia Cuadra, de Eusko Alkartasuna, explicó que los centros escolares pueden impartir más clases de gimnasia aprovechando las horas que el Departamento de Educación les permite dedicar a la disciplina que quieran. Sin embargo, Fernando Garrigues declaró que ningún colegio ha dedicado «ni un minuto más a la Educación Física».
Por su parte, Antonio Rivera, del PSE, ex vicerrector de la UPV y catedrático de Historia, declaró que es difícil decidir «de dónde quitar» para dar más horas a la gimnasia. «No es el único tema sobre la mesa», añadió, en alusión al informe PISA.








