
LA CAMPAÑA
Los agentes tienen comprobado que durante las próximas fiestas el consumo de bebidas alcohólicas se incrementa de manera considerable ante la proliferación de comidas y cenas de cuadrillas de amigos o compañeros de trabajo. «Se puede caer en la tentación de vender a menores, por lo que hay que controlar como nunca a los bares, los supermercados y los establecimientos chinos. Hay que extremar más la vigilancia si cabe», aseguró a EL CORREO un portavoz policial autorizado.
Los controles se estrecharán todas las noches al constatar que el consumo de bebidas es menor por la tarde. Habrá patrullas por las zonas de ocio de la ciudad. Los locales infractores serán sancionados y si son reincidentes, clausurados.
La Policía Municipal ha abierto a lo largo de este año veintiocho expedientes a bares y establecimientos, cuatro de ellos de cierre. Uno de los negocios más sancionados se encuentra en la calle Santo Domingo. Acumula ya cuatro expedientes con multa y una clausura.
Los agentes intensificarán a la vez los controles de alcoholemia, que se realizarán en los tres turnos. «Tenemos que disuadir a la gente de que coja el coche estas fechas», insiste el portavoz de Aguirrelanda. En las navidades de 2006, dieciocho personas fueron detenidas por conducir ebrias.
Los carteristas tampoco lo tendrán fácil. Al menos eso es lo que pretende la Guardia Urbana, que intensificará la vigilancia en los actos que conciten la presencia de un importante número de personas. Uno de ellos es el mercado de Navidad, que se celebrará el día 20 en la plaza de España. «Va mucha gente y hemos detectado que hay demasiados hurtos de carteras aprovechando el tumulto. La gente suele llevar bastante dinero», relató. Seis agentes -cuatro uniformados y dos de paisano-, dos más que el año pasado, patrullarán hasta la tarde por la plaza. Otros actos masivos son el desfile de Olentzero y la cabalgata de Reyes.
Para evitar sustos, la Policía recomienda repartir el dinero por diferentes bolsillos, no llevar nada de valor en mochilas colgadas a la espalda y agarrar bien el bolso en la parte delantera del cuerpo. «Son medidas preventivas -continuó- para que el daño, si por desgracia ocurriese, quede minimizado». Y es que, sólo en diciembre del año pasado, 65 personas denunciaron el robo de sus carteras.
Más seguridad
Otro de los puntos 'calientes' se presenta en Nochevieja. Los cotillones suelen reunir, por término medio, a cerca de 6.000 vitorianos que prefieren dar la bienvenida al nuevo año en fiestas organizadas. Por eso, no es de extrañar que sean objeto de una vigilancia especial por parte de la Policía Local. Y este año se aplicarán aún más. Las patrullas tienen previsto pasar dos o tres veces por cada local para certificar que no se rebasa el aforo. «Se va a reforzar el operativo y se creará un grupo específico para controlar los cotillones», anunció.
Si los agentes comprueban que en un local hay más personas de las autorizadas, realizarán un informe, paso previo al expediente administrativo. Si consideran que hay riesgo para la seguridad, lo desalojarán.









