
El incidente, que tuvo lugar pasadas las 21.00 horas, provocó un gran revuelo en la calle y en el vecindario. Varias patrullas de la Policía autonómica se desplazaron a gran velocidad hasta el escenario de los hechos, lo que pudo impedir males mayores. También se acercó a ese punto una ambulancia de la DYA, que trasladó al herido al hospital de Cruces. Según fuentes de los servicios de emergencia, la persona agredida presentaba en el cuello varias lesiones, todas ellas muy próximas a zonas de riesgo vital. Además, una cantidad apreciable de sangre manaba de estos cortes. El rellano de la escalera quedó manchado.
Golpes por todo el cuerpo
Al parecer, la víctima, que se encontraba en el momento del ataque con su mujer, fue abordado por los dos encapuchados en el mismo instante en que salía del piso. Los hombres, embozados, comenzaron entonces a propinarle diversos golpes por todo el cuerpo. La llegada de varias unidades de la Ertzaintza fue casi inmediata y puso fin a la trifulca. Según fuentes cercanas a la investigación, los agentes detuvieron a tres personas, aunque un portavoz de la Policía autonómica se limitó a reconocer en la tarde de ayer que hubo varios identificados por el altercado. «Estamos realizando nuestras pesquisas y no podemos confirmar ni desmentir si hubo arrestos», precisó. Algunas fuentes consultadas apuntan a que uno de los implicados en el suceso pudiera encontrarse de permiso penitenciario.
Lo que sí parece claro es que, además del abrecartas, se utilizó un 'spray' irritante durante el incidente, puesto que el hombre que fue trasladado al hospital presentaba también diversos problemas respiratorios y escozor en los ojos. Unos síntomas que se extendieron a los dos miembros de la DYA que subieron hasta el rellano de la escalera para prestar auxilio al afectado.
Tal fue la toxicidad del aerosol empleado que el conductor de la ambulancia y el sanitario se vieron obligados a administrarse a sí mismos oxígeno suplementario para poder combatir los síntomas de asfixia que padecían. «Lo pasaron muy mal», declaró uno de los compañeros de los socorristas. «Lo cierto es que no se dieron cuenta de la intoxicación en el momento que actuaban y fue luego cuando empezaron a sentir náuseas y mareos», añadió la misma fuente. Finalmente, los dos miembros de la DYA pudieron recuperarse.





