El campo de juego en el que están dispuestos a moverse los jeltzales volvió a ser delimitado ayer por José Antonio Rubalkaba. El parlamentario del PNV recalcó que la unidad de los partidos democráticos debe servir para conseguir el final de ETA, «pero no para apoyar ilegalizaciones». Para la formación nacionalista, «la Policía y la Ertzaintza deben actuar contra el terrorismo, pero la cuestión política se soluciona alrededor de una mesa, hablando».
Con estas premisas, Rubalkaba reiteró en declaraciones a Radio Euskadi que «nosotros no vamos a estar de acuerdo» si se condiciona la unidad de las fuerzas políticas a la aplicación de la Ley de Partidos «contra ANV o contra cualquier otro».
En la misma línea, el parlamentario jeltzale proclamó que el PNV estará de acuerdo «siempre en contra de la violencia y en contra de ETA». «De eso, que no tenga ninguna duda nadie -añadió-, pero indudablemente tendremos nuestra propia política en este país, porque entendemos la política de una forma determinada y creemos que con ese problema no se acaba sola y exclusivamente a base de golpes, ilegalizaciones o persecuciones».
Rubalkaba compartió tertulia en la radio pública vasca con el parlamentario del PP Carlos Urquijo, cuyo partido reclama insistentemente al Gobierno que inicie el proceso legalmente establecido para intentar convertir a Acción Nacionalista Vasca en una formación proscrita. Urquijo expresó su deseo de que, después del doble atentado mortal perpetrado por ETA hace ocho días en Francia, los partidos políticos busquen la unidad para conseguir «la libertad y la derrota de ETA».
El parlamentario popular mostró su esperanza en que «estemos ante una situación nueva de los partidos democráticos, que se recupere esa unidad, de la que tanto se ha hablado estos días y que adoptemos las medidas necesarias para cumplir el lema de la manifestación que se celebró el pasado martes en Madrid: 'Por la libertad y por la derrota de ETA'».
El representante del PP resaltó que el logro de estos objetivos «es lo que esperan una gran mayoría de españoles, y creo que está esperando una gran mayoría de vascos».






