
Y lo ha notado, sobre todo, el pasado puente. 2.287 personas pideron planos e información en el servicio de turismo de La Florida, casi 900 menos que en 2006. También es cierto que entonces hubo una jornada festiva más. «Ha habido un día menos esta vez, pero sí es cierto que se nota que ha bajado un poco, lo mismo que han notado en Bilbao y San Sebastián. Se ve que la gente reduce el gasto ante lo que pueda venir con el tema de las hipotecas», reconoció Ana Lasarte, responsable municipal de Turismo.
Por días, el de mayor afluencia fue el jueves, con 821 consultas, seguido del sábado, con 706. El viernes se contabilizaron 648 y el domingo, 112. «En la calle he visto mucho movimiento y mucha gente de fuera gracias a la feria Ardoaraba. Los datos dicen que ha habido un descenso, aunque hay que calificar el puente de bueno. Por lo menos, hemos demostrado que la ciudad está viva», reconoció Lasarte.
En el caso de Vitoria, ya se ha comenzado a notar con fuerza que no proliferan por las calles turistas británicos e irlandeses, una estampa que se había convertido en familiar gracias a los enlaces de bajo coste a Londres y Dublín, suspendidos a finales de octubre. «Se nota mucho. Tenemos que conseguir algo similar -continuó-. Hay que tener algo que nos abra a Europa».
Fenómeno Follet
Por procedencia, la mayoría de los visitantes llegan de Madrid y Cataluña, además de Castilla León, Castilla La Mancha, Asturias y Andalucía. Una parte importante son del entorno. El grupo de extranjeros más numeroso es de Francia, seguido de Gran Bretaña y Estados Unidos.
El sector espera que el turismo experimente un impulso en los próximos meses, cuando el escritor Ken Follet presente en enero el libro 'Un mundo sin fin', inspirado en la catedral de Vitoria. «Se va a notar en primavera y en Semana Santa», vaticina Lasarte.









