Tras unos minutos, la condenada acudió a la estancia donde se encontraba su esposo y reinició la disputa verbal, al tiempo que se colocó sobre él y comenzó a morderle y golpearle. Ante esta agresión, el perjudicado tomó al hijo de ambos, que se encontraba en otra dependencia del domicilio, y abandonó el lugar. En el juicio, la mujer aceptó la petición del fiscal.





