Cortina creó en 1994 la asociación Pro-búsqueda de chavales desaparecidos durante la guerra de El Salvador, adonde irá a parar la dotación del premio, de 36.000 euros. Este religioso formó parte de una generación de famosos jesuitas, como Ellacuría, Montes, Sobrino y Baró, «que marcaron la historia de este país».







