
Lejos de disipar las dudas sobre el futuro del CEA, la concejala de Medio Ambiente, la socialista Alba Cañadas, trató ayer de minimizar la crisis, y acusó de la actual situación a las «irregularidades» que cometió el Partido Popular en la gestión del organismo ambiental a lo largo de los últimos ocho años.
Cañadas, que compareció en el Ayuntamiento a petición de la oposición para explicar la dimisión de Orive, centró estas anomalías en la «inexistencia» del Observatorio de la Sostenibilidad, un órgano creado por el Gabinete del ex alcalde Alfonso Alonso para sentar las pautas de la política medioambiental de Vitoria, y cuya dirección confió a Ozcáriz. «Este observatorio no existe orgánicamente en el Ayuntamiento, ni el cargo de director de Ozcáriz, ni su su sueldo. Aún se está tirando del hilo para encontrar la irregularidad», denunció la edil socialista. Un portavoz municipal autorizado aseguró a EL CORREO que la creación del observatorio no fue aprobada ni por la Junta de Gobierno Local, ni por la del CEA, ni su responsable fue designado según los procedimientos legales, pese a que se le trataba como tal».
La réplica de la anterior concejala de Medio Ambiente se hizo esperar. Aunque durante la comisión apenas respondió a esas posibles irregularidades, en un comunicado posterior, la popular Idoia Garmendia, recordó que el nombramiento de Ozcáriz se realizó «mediante una comisión de servicios, la misma fórmula legal aplicada por el Gobierno socialista para los nombramientos de Jesús Marcos como director del departamento de Vía Pública, y de Pedro Anitua como responsable de Seguridad Ciudadana». Esta afirmación fue desmentida por los socialistas.
Cañadas dio otra vuelta de tuerca a sus acusaciones y desveló que el Gabinete Lazcoz ha tenido que realizar «ajustes presupuestarios» para hacer frente a las nónimas de treinta personas que trabajan en el Centro de Estudios Ambientales. En concreto, como ha podido comprobar este periódico, tuvo que desembolsar 240.000 euros 'extra' para abonar los sueldos de noviembre, diciembre y la paga extraordinaria. «No hemos hecho más que arreglar desaguisados y tapar agujeros», reprochó a los populares.
Anillo «marrón»
Los ataques de la concejala socialista también se dirigieron a la anterior gestión del PP en los parques periurbanos y el anillo verde, al que calificó de «marrón» por estar «lleno de escombreras y chabolismo. I-gual han dado algún premio por un mapa que no existe», puso en duda.
La concejala del PSE anunció, además, que el presupuesto del Ayuntamiento en Medio Ambiente «aumentará en un 30,20% como muestra de nuestra convicción medioambiental. Es la tercera área que más crece. Además, un técnico del CEA va a participar a partir de ahora en todos los consejos de Ensanche XXI».
Las palabras de la responsable de Medio Ambiente no convencieron a los grupos de PP, EB y EA, partidos que solicitaron su comparecencia ante la situación por la que atraviesa el centro municipal. La popular Idoia Garmendia descalificó a la edil socialista por «la renuncia» socialista a que Vitoria se convierta en ciudad reserva de la biosfera, uno de sus proyectos estrella cuando dirigió el departamento. El CEA, continuó, «no cuenta con la garantía de un compromiso real con el medio ambiente. Ya se vio cuando decidió suspender la celebración del día sin coche en Vitoria».
José Navas, portavoz de EB, acusó a Cañadas de crear «un invernadero de problemas» y alertó de que el CEA se puede convertir en «un centro especializado en jardinería». Antxon Belakortu, único edil de EA, reiteró su creencia de que «las fugas de los directores se deben a desencuentros con el plan de movilidad y a discrepancias con el desarrollo urbanístico», en referencia a la expansión de Vitoria por el Sur. «La confianza en torno al CEA ha saltado por los aires», lamentó.
El PNV, partido con el que el PSE ha pactado los presupuestos para el próximo año, fue mucho más comedido. La nacionalista Malentxo Arruabarrena insistió en que su grupo político «no va a especular con dimisiones», al tiempo que pidió a la concejala de Medio Ambiente que «aclare más cuáles son sus políticas medioambientales».









