
La ordenanza salió adelante con el apoyo de todos los grupos municipales y la abstención del PP, cuyo portavoz propuso la inclusión de un límite máximo de renta para los aspirantes de 50.000 euros que finalmente fue rechazado -éste fue el detonante de su abstención-. El resto de los partidos apostó por que esta cuestión se debata de forma individualizada en cada promoción.
Para establecer el precio de los pisos, se utilizará la fórmula basada en multiplicar 1.384,32 euros (precio utilizado para las VPO) por 1,7 y por los metros cuadrados del piso. El mínimo será de 48 y el máximo de 120. Es decir, que los precios oscilarán entre 113.000 y 282.000 euros (también sin garaje y sin trastero).
Respecto a los requisitos que tendrá que cumplir cada aspirante, dos destacan sobre el resto: deberá estar empadronado en Vitoria durante un mínimo de cinco años o estar vinculado laboralmente a la ciudad durante una década. Al igual que sucede en el apartado de los límites de renta, estos condicionantes podrían ser modificados en cada promoción. Siempre a lo alto.
Familias numerosas
Gracias a una enmienda del PP, el nuevo texto contempla que uno de cada veinte pisos deberá ser reservado para familias numerosas. Asimismo, se aprobó una propuesta de EB en la que se añade que la repercusión del suelo urbanizado en el precio de la vivienda «no será menor del 20% ni superior al 50%».
El Ayuntamiento también se reserva la posibilidad de expropiar la vivienda si demuestra que no está habitada, así como el derecho de tanteo si un beneficiario decide vender la casa en un futuro. En este último supuesto no se podrá poner a la venta una vivienda sin contar con el plácet del Consistorio. Según las previsiones del Gabinete Lazcoz, la primera promoción que se adaptará a esta normativa se ubicará en el solar de Esmaltaciones San Ignacio.









