Por ello, apuestan por la construcción de un parque de vivienda protegida «con precios asequibles, que sirva para solucionar los problemas de los jóvenes por el periodo de tiempo que precisen».
Para el PSE, la función social de los pisos quedaría garantizada, ya que «cambiarían de propietarios en función de las necesidades que vayan surgiendo». De ahí que las viviendas deberán ser de varios tamaños y diseños.









