
Sólo en Bermeo, localidad en la que el envite del oleaje arrancó en la madrugada del lunes 70 metros de la sección superior del rompeolas, las obras de recomposición podrían superar los 12 millones de euros, según apuntaron responsables de una empresa especializada en este tipo de proyectos. A la espera de evaluar si el manto de bloques de protección del muelle también se ha visto afectado, lo más probable es que «tengan que reforzar el área con piezas de mayor tonelaje y reconstruir después todo el dique», explicaron.
De confirmarse estas previsiones, los trabajos podrían prolongarse por espacio de entre seis meses y un año. El departamento de Transportes y Obras Públicas acometerá la actuación con carácter de urgencia tras la temporada invernal. Los esfuerzos de centran ahora en determinar si los cascotes de hormigón caídos a la bocana del puerto representan algún peligro para el tráfico marítimo.
Tras las primeras comprobaciones, todo apunta que el canal de acceso se encuentra transitable y ayer mismo, algún mercante entró en la dársena sin problemas. El Gobierno vasco, sin embargo, enviará hoy una embarcación ligera del centro tecnológico Azti para descartar totalmente riesgos para la navegación.
Los técnicos inspeccionarán el lugar con la ayuda de una sonda hidrográfica monohaz para determinar si las aristas de alguna de las moles caídas al agua apunta hacia la superficie. La operación se repetirá el sábado con otra sonda más potente que permitirá ecografiar el fondo.
La bocana cuenta con una profundidad de doce metros en bajamar. «Los mercantes no podrán entrar ni salir de noche dado que también ha desaparecido la luz de balizamiento ubicado en la punta del espigón», apuntaron desde la Capitanía Marítima de Bermeo.
El resto de puertos recupera también poco a poco la normalidad mientras las cofradías y asociaciones de embarcaciones de recreo se esmeran en evaluar los daños sufridos. En Getxo, la autoridad portuaria procedió ayer a la retirada de los cascotes desprendidos y depositados por el mar en el paseo del faro de Ereaga.






