El Consistorio ordenó el desalojo preventivo de los portales 11, 13, 15 y 17, los más próximos al punto donde se produjo el escape. Decenas de residentes salieron a la calle, muchos en bata o en pijama y con sólo una cazadora sobre los hombros. Aunque no tuvo consecuencias, los afectados confesaron que habían pasado «algo de miedo».
Finalmente, todo quedó en un susto, ya que una hora después, los técnicos de Naturgas y los Bomberos consiguieron controlar la fuga, por lo que se permitió el regreso de los vecinos a sus viviendas hacia las diez de la mañana.





