
LA PUBLICACIÓN
Estos datos fueron dados a conocer ayer con motivo de la presentación del libro 'Descubre Bilbao la Vieja', editado por la Oficina Municipal de Rehabilitación de Bilbao la Vieja, San Francisco y Zabala. «En este barrio hay muchas cosas ante las que tenemos que pararnos para conocerlas mejor si cabe, y que merecen la pena que sean descubiertas», destacó Sabin Anuzita, concejal de Salud y Consumo y delegado del Plan Especial de Rehabilitación del barrio. El volumen, del que han sido editados un total de 1.500 ejemplares, trata de difundir esta zona de la ciudad «desde otro punto de vista».
En sus más de sesenta páginas ofrece al lector retazos de lo que antaño fuera «la otra cara del Bilbao de la alta burguesía y hoy, una de las zonas más dinámicas de la ciudad», adelantó Anuzita. «Poca gente conoce detalles como que la función de la Casa Cuna de San Antonio era cuidar y atender a los hijos de los jornaleros del Bilbao industrial, o que en la plaza de Cantalojas se exhibe la escultura 'La exorcista', del escultor Manolo Valdés y con un texto de Mario Vargas Llosa», comentó el concejal de Salud y Consumo.
Pero el 'patrimonio' es más completo. Puentes, muelles, edificios, firmas de arquitectos, pintores y textos de Shakespeare o del poeta bilbaíno Gabriel Aresti «son algunos de los tesoros que integran» una zona «aún llena de vida», como destacó Anuzita.
Promoción
Un buen ejemplo del interés que despierta el barrio es la aceptación que han tenido las visitas guiadas que ha organizado, por segundo año año consecutivo, la oficina de Rehabilitación de Bilbao la Vieja. «Un total de 1.249 personas ha respondido a una iniciativa que persigue difundir y promocionar estos barrios rompiendo con los estereotipos que, por desgracia, todavía existen», señaló Javier Rojo, director de la oficina municipal, situada en la calle San Francisco.
A través de cuatro rutas propuestas por los organizadores, los participantes han podido conocer «las diferentes realidades» que conviven en Bilbao la Vieja. Un 72% de los visitantes aseguró que su percepción del barrio había cambiado tras la visita, «una buena señal respecto de los objetivos planteados inicialmente con el programa», añadió Javier Rojo.





