
Y es que, según ha podio saber EL CORREO, el órgano dependiente del Ejecutivo autónomo en el que participan las administraciones con competencias en urbanismo no pone impedimentos a las 750 viviendas planeadas en el entorno del campo, uno de los aspectos más controvertidos. Estas casas, que forman parte de las 1.833 contempladas en el Plan General del municipio, se ubicarían próximas al casco urbano en dos sectores.
Pese a que la COPU ha dado luz verde a esta planificación aprobada por la anterior Corporación liderada por el PP, sí ha prohibido la construcción de otro medio centenar de viviendas unifamiliares en un tercer sector. El Ayuntamiento ya había desistido de esta posibilidad. En su lugar quiere impulsar un parque temático.
Estas conclusiones se darán a conocer el lunes a todas las partes implicadas, desde el Consistorio a la Diputación. Entre ellas destaca el rechazo de la COPU a que los promotores utilicen las escorrentías para regar los 18 hoyos situados junto al parque de San Ginés. La alternativa, a priori, pasará por utilizar agua depurada.
El informe también se opone a la creación de áreas agroganaderas y de campiña en las afueras del municipio destinadas a las instalación de pequeñas bodegas de renombre. Advierte de que estas explotaciones deben tener un mínimo de diez hectáreas propias, límite que hace inviable este proyecto.
Polémica con el alcalde
En un principio, este documento iba a ser remitido a la Diputación y al propio Ayuntamiento para su aprobación definitiva. Sin embargo, los promotores del complejo deberán enviar de nuevo el proyecto a la COPU -ya con las modificaciones oportunas- para poder recibir el plácet definitivo. La duda ahora es si existe espacio suficiente para poder construir un campo de 18 hoyos tras restringir el uso de estas 11 hectáreas de alto valor paisajístico.
Respecto a la cita del lunes, aún se desconoce quién acudirá en representación del Consistorio. Una moción aprobada en el pleno municipal otorga esta potestad al portavoz del PP y anterior alcalde, Ignacio Gil, gracias al apoyo del PNV. Ambos partidos apoyan el campo de golf. Pero el alcalde, Higinio Arina (EB), contrario al golf, ya ha adelantado que acudirá en virtud de su condición de regidor.
Esta decisión ha motivado duros reproches por parte de la oposición, que ha llegado a tacharla de «caciquil». El último episodio se vivió ayer y tuvo como protagonista al PNV. Su portavoz en Labastida, Iosu Landa, se refirió a dos leyes de ámbito autonómico para subrayar que ninguna de ellas indica que deba ser el alcalde quien represente al municipio ante esta comisión -la Diputación, gobernada por el PNV, defendió el martes la representación del regidor-.
En un extenso comunicado, Landa mostró el «hartazgo» de los jeltzales por la «manipulación» que se está haciendo de un «proyecto estratégico que ha logrado unos niveles de acuerdo social y político amplísimos». Tras matizar que el campo de golf sólo forma parte de un Plan General de Ordenación Urbana que contemple cuantiosos beneficios para la localidad, dio un paso más para denunciar esta campaña devastadora que está llegando incluso a las amenazas contra los propios ediles del PNV».









