
El presidente colombiano, Álvaro Uribe./ AP
La familia de Betancourt agradece la presión internacional
La familia de Ingrid Betancourt cree que si la rehén franco-colombiana de las FARC está viva es "gracias a la movilización mundial".
Yolanda Pulecio y Astrid Betancourt, su madre y hermana, respectivamente, han mostrado su "firme desacuerdo" con las afirmaciones "infundadas" por el vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, quien cree que la campaña en su favor dificulta su liberación.
Santos considera que el "entendible apoyo" de los comités "lo que ha hecho es elevar el precio a Ingrid Betancourt y probablemente condenarla casi a que no pueda ser liberada o ser liberada en última instancia, precisamente por el valor que le han otorgado".
"En nombre de Ingrid y de todas las familias de los secuestrados en Colombia", Yolanda y Astrid han comunicado su "profunda gratitud", que trabajan "constantemente" desde hace casi seis años para obtener su liberación.
Chávez no quiere "ni ver" a Uribe
"Fui traicionado en mi buena fe, fui apuñalado de manera inclemente. Fui traicionado en mi amor por Colombia . Yo quise ayudar y fui apuñalado y eso duele", ha declarado Chávez, para quien se ha perdido "para siempre" toda la confianza que tuvo con el presidente colombiano, Álvaro Uribe.
"No lo quiero ni ver y no digo más para no irrespetarlo", añadió el mandatario venezolano, quien por otra parte desestimó que su país vaya a volver a la Comunidad Andina de Naciones (CAN). "Yo no vuelvo a la CAN mientras Uribe esté allí", afirmó.
En cuanto a las relaciones económicas entre ambos países, dijo haber estado "dispuesto a cooperar para incrementar las inversiones de Colombia en Venezuela y las de Venezuela en Colombia " pero aseguró que ahora "eso es imposible, dada la pulverización de la confianza".
Su objetivo era relanzar la negociación del acuerdo humanitario al que los rebeldes condicionan la puesta en libertad de 45 rehenes
La Policía ha detenido a una decena de rebeldes que también tenían un plan para atentar mediante coches bombas
El responsable del plan, 'El Paisa', "tenía listo un enlace que llevaría a los hijos del presidente hacia el Huila con el fin de internarlos en la selva "
La guerrilla de las FARC tenía planeado secuestrar a los dos hijos del presidente colombiano Álvaro Uribe, Jerónimo y Tomás, para así presionar la negociación sobre el acuerdo humanitario al que los rebeldes condicionan la puesta en libertad de los 45 rehenes, según ha asegurado hoy Caracol Radio. El plan insurgente estaba a cargo de Óscar Montero, alias 'El Paisa', comandante de la Columna Móvil 'Teófilo Forero' de las FARC, un reducto de elite de la organización.
Una investigación policial ha permitido desvelar el proyecto de la mayor guerrilla de Colombia que pretendía cometer una escalada de actos terroristas en la localidad sureña de San Vicente del Caguán.
La radio ha explicado que han sido detenidos una decena de presuntos rebeldes como responsables del supuesto plan de atentados, que comprendía la activación de cinco vehículos cargados con explosivos en esa población del departamento del Caquetá y distante más de 350 kilómetros de Bogotá.
Los coches-bomba iban a ser activados el pasado fin de semana, en coincidencia con una feria ganadera en San Vicente del Caguán, que fue eje de un fracasado proceso de paz del Gobierno del ahora ex presidente Andrés Pastrana (1998-2002) con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Las autoridades colombianas interceptaron y detonaron bajo control los vehículos, en varias operaciones realizadas la semana pasada.
Los hijos de Uribe, moneda de cambio
Según la radio, unas interceptaciones previas a los rebeldes "permitieron establecer que por orden del 'Secretariado' (mando central) de las FARC habían determinado secuestrar a los hijos del presidente de la República en los próximos días".
El responsable del plan era 'El Paisa', que "tenía listo un enlace que llevaría a los hijos del presidente hacia el Huila (departamento del suroeste) o hacia el Caquetá con el fin de internarlos en la selva y presionar el intercambio humanitario", según la misma versión.
Los rebeldes mantienen en condición de
rehenes a 45 personas para canjearlas por más de medio millar de insurgentes presos, entre ellos dos extraditados a Estados Unidos, mediante la negociación de un acuerdo con el Ejecutivo de Uribe. Entre los cautivos están la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt, también nacional francesa, y tres estadounidenses.