«El muelle se utilizará sólo en ocasiones excepcionales, como lo es Santo Tomás», advirtió ayer el director de Alcaldía, Andoni Aldekoa. La afluencia de gente que se acerca el 21 de diciembre hasta la capital vizcaína es una de las razones de mayor peso. El pasado año se alcanzó la cifra de 110.000 asistentes. «Esta vez, cayendo en viernes y si acompaña el tiempo, será fácil sobrepasar esa cantidad», vaticinó el subdirector general de la BBK, Jon Mancisidor.
El nuevo reparto de casetas se dejará notar sobre todo en la Plaza Nueva, zona atestada por excelencia en la que cada año resulta más complicado moverse. El mapa quedará dibujado de la siguiente manera: la Plaza Nueva pasará de 80 puestos a 68. Los que abandonen este escenario no quedarán fuera del mercado, sino que se trasladan a El Arenal. Tanto el parque como el muelle aglutinarán a 207 'txosnas'. Sólo en la ribera de la ría, se instalarán 75 casetas.
Galardones
La 60 edición del mercado agro contará con la participación de 133 expositores, de los que seis serán jóvenes productores. Los artículos que tendrán mayor presencia en la feria serán las carnes, las hortalizas y los quesos, seguidos del pan, el pastel vasco, la miel y las plantas. Tampoco faltarán los puestos con animales vivos, como los llamativos capones.
En el capítulo de los galardones, la BBK premiará a aquellos expositores que hayan destacado por su trayectoria en el conjunto de muestras que se realizan a lo largo de todo el año por Vizcaya. En este apartado se entregarán tres únicos premios de 300 euros. El primero se debatirá entre las secciones de hortalizas, frutas y plantas ornamentales; el segundo corresponderá al txakoli, el queso y el pan, Por último, se reconocerá la labor del productor joven que haya destacado por su participación en las distintas ferias celebradas durante el ejercicio. La entrega de los galardones se llevará a cabo a las 13.00 horas en el escenario central del mercado.
La distribución de los puestos no es, sin embargo, la única novedad que caracterizará la cita de Santo Tomás. Reducir el impacto medioambiental es uno de los objetivos principales en los que se enmarca esta feria. De esta forma, los productos que se adquieran en todo el recinto se entregarán en bolsas de papel reciclables, en lugar de en las de plástico habituales, mucho más perjudiciales para el medio ambiente.
Las casetas lucirán también una imagen renovada. Según reveló Mancisidor, la BBK estrenará las nuevas carpas que ha habilitado para este tipo de eventos. Si el color verde predominaba hasta ahora, a partir de Santo Tomás los 'stands' exhibirán un mayor colorido, que se acompañará con mensajes y productos que oferta la entidad bancaria a través de sus diferentes campañas.
Música y exposiciones
El mercado, que abrirá sus puertas a las nueve de la mañana, contará asimismo con la tradicional exposición 'Santo Tomás Zaharra', que permitirá que el público tenga la oportunidad de presenciar fajos de hierba apilada artesanalmente para su secado, así como carretas de época con las que los baserritaras transportaban sus productos de un pueblo a otro hasta mediados del siglo XX. Además, la BBK distribuirá, como ha venido haciendo desde hace sesenta años, 15.000 unidades de su popular calendario en la plaza del Arriaga.
La jornada estará amenizada por distintos grupos de música, que animarán el mercado desde primera hora de la mañana a base de txalaparta, trikitixa, txistu y tamboril. El broche final correrá a cargo, como no podía ser de otra forma, de la banda Oskorri, que, con su actuación en la plaza de Pío Baroja, a las siete de la tarde, despedirá la fiesta de Santo Tomás.





