
EN CIFRAS
Las quejas de los trabajadores se escucharán los próximos días 21 y 28 en la calle. Para esas dos jornadas, se han organizado sendas movilizaciones en Bilbao. En primer lugar, los empleados se concentrarán durante media hora ante la sede de la Diputación, para más tarde dirigirse en manifestación hacia la calle Iparraguirre, donde se encuentra el departamento foral de Transportes. La protesta, no obstante, no conllevará ningún paro.
El detonante de la polémica ha sido la reestructuración de tres de las principales líneas que recorren la margen izquierda. A partir del 1 de enero de 2008, los autobuses que completan el trayecto Bilbao-Sestao-Repélega y Barakaldo-Sestao-Repélega ya no circularán cada treinta minutos. Lo harán cada hora. Además, el autocar que comunica Portugalete con Bilbao por autopista se eliminará. «Pero se seguirá ofreciendo el servicio, ya que el coche que enlaza Santurtzi con la capital vizcaína cambiará el recorrido y entrará a Portugalete», matizaron fuentes de la Diputación.
Para explicar esta reordenación, la institución foral se remonta a 2004, cuando las tres líneas en cuestión sumaron un total de dos millones de viajeros. En 2007, apenas alcanzarán los 650.000. El autobús que parte desde Barakaldo con destino a Repélega ha sido el que más ha sufrido la estampida de usuarios: 550.000 personas en apenas tres años. «Con estos números sobre la mesa, comprobamos que la gente ha preferido irse al metro y nosotros nos tenemos que amoldar a esa demanda», apostillaron desde la institución foral, antes de recordar que mantener los dos medios de transporte «resulta insostenible porque cuesta muchísimo dinero a toda Vizcaya».
La reducción retirará de las carreteras seis autocares. «Pero desde que se extendió la Línea 1 a la margen izquierda, han desaparecido 29 unidades», reveló el presidente del comité de empresa de TCSA.
Pérdida de empleos
Según denuncia Fernández, esta dinámica, además, conlleva «una destrucción importante de empleo». Por eso, exigen al departamento de Transportes que se recoloquen los autobuses eliminados en aquellas zonas que están más distantes del metro, como es el caso del barrio portugalujo de Buenavista. «La política de la Diputación es quitar recorridos y no poner otros para obligar a las personas a utilizar el suburbano, y eso no es lógico», añadió el representante de los trabajadores.





