
EJECUTIVA DE EA
Esta situación se prodigó a partir del mediodía, cuando se decidió que el tiempo límite para la presentación de las candidaturas sería las siete de la tarde. Para entonces, las dos corrientes del partido ya habían tenido tiempo de detectar en primera persona el hartazgo de la militancia hacia la imagen de división ofrecida en los dos anteriores congresos, a los que concurrieron más de una candidatura para renovar la ejecutiva. «La gente está agotada», reconocían muchos de los presentes después de degustar el menú del Kursaal, compuesto ayer por raviolis y pavo.
«Por la paz un 'Ave María'», confesaba un representante de la organización de Eibar para describir la situación, cuando aún se dudaba si presentar o no una candidatura alternativa. El escenario de las conversaciones a múltiples bandas se ampliaba por momentos a las salas próximas al auditorio, así como al exterior del edificio. Estos últimos contactos estaban limitados en el tiempo por el intenso frío que reinaba fuera del recinto.
Mutismo absoluto
La temperatura en el interior, por contra, se caldeaba por momentos. Los paseos por los corredores en parejas y las confesiones a la oreja tenían más un tinte monacal que congresual. Una circunstancia, por otro lado, habitual en los cónclaves de EA, cuya normativa interna permite presentar candidaturas hasta el último momento. Esta práctica, además, se ha llevado al extremo en las dos ediciones anteriores.
A las cinco y media de la tarde entraron en una sala 'vip' algunos de los protagonistas de las declaraciones de los últimos días en el seno de EA y representantes de ambas sensibilidades como Unai Ziarreta, Joseba Azkarraga, Iñaki Galdos y Maiorga Ramírez, entre otros. Media hora más tarde salieron con un mutismo absoluto.
A medida que pasaba el tiempo los pasillos se poblaban en una proporción parecida a la que se vaciaba el auditorio. En cualquier caso, el desconcierto entre los compromisarios era parecido al de los periodistas que montaban guardia a la espera de una decisión. A lo largo de toda la jornada ya se había especulado con todas las opciones posibles: una única candidatura de consenso, dos listas, incluso tres planchas, con opción a transaccionarlas. El resultado se dio a conocer una hora más tarde de lo previsto. La 'fumata blanca' llegó instantes antes de las ocho de la tarde. La guinda la pondrán hoy las votaciones, convertidas ahora en un mero trámite. Muy distinto a anteriores congresos.







