De esta forma, el Logroñés ha recibido el nuevo año con menor carga de trabajo de la esperada. De hecho, a lo largo de la mañana el preparador cántabro trató de trabajar aspecto tácticos con diferentes jugadas de finalización, así como de repliegue y defensa.
Chus López, todavía aquejado de un esguince de tobillo, Omar y Miguel fueron los únicos ausentes de una sesión en la que Setién ya empezó a estudiar variantes de cara al choque del domingo ante el Zamora. Las ausencias por sanción obligarán al entrenador a confeccionar una convocatoria inédita, va a tener que echar mano del Balsamaiso, y a encontrar un once en el que las novedades no bajen la intensidad del rendimiento ofrecido en las dos últimas salidas (dos victorias).





