Al cierre del año, el volumen de activos gestionado por este sector sumaba 248.200 millones de euros, después de haber registrado una pérdida de 13.600 millones de euros -la cifra se eleva a 20.700 si se descuenta el efecto de la subida de las cotizaciones y sólo se considera la entrada y salida de dinero-. El número de partícipes queda en 8,3 millones, lo que representa un descenso de más de medio millón, de acuerdo con datos provisionales de la patronal Inverco.
A la hora de explicar esta desbandada, Ahorro Corporación apunta con el dedo a los propios bancos y cajas que, en su opinión, se han visto obligados a volcarse en la captación de 'pasivo' -es decir, depósitos- para sanear sus balances y afrontar la grave escasez de liquidez desencadenada por la crisis de las 'subprime'. «Las entidades financieras han decidido priorizar la colocación de los depósitos», concluye el informe, que también reconoce que la remuneración de las imposiciones a plazo se ha beneficiado por el alza de los tipos de interés.
Las modalidades más afectadas por la rivalidad de los depósitos han sido los fondos mixtos de renta fija y los de renta fija a corto plazo. También han sufrido fugas de capital los de renta variable debido principalmente al «miedo escénico» que suscita cinco años consecutivos de subidas en la Bolsa, aunque en este caso ha incidido, asimismo, el trasvase de dinero hacia gestoras internacionales.
Rentabilidad
Esta debacle se ha producido a pesar de que todas las modalidades han dado rentabilidad positiva. Las ganancias más 'pobres' han sido las de la renta fija de larga duración, con un 1,4%, y las más elevadas las de los inmobiliarios, con el 5,1%. La renta variable también ha batido la inflación -situada en noviembre en el 4,1%-, con un 4,9%, que en el caso de las carteras volcadas en países emergentes se ha disparado al 20%.
Según Ahorro Corporación, las perspectivas para 2008 también son halagüeñas. Considera que las clases de fondos más atractivas son las conservadoras, básicamente las emisiones garantizadas de rendimiento fijo y las referenciadas a la Bolsa. En cuanto a la renta variable, es más optimista en relación a los mercados europeos -a los que vaticina una revalorización de entre el 10% y el 15%- que con el español y el norteamericano -con ganancias estimadas de entre el 5% y el 10%-.
Pese a estas proyecciones, la firma advierte de que los bancos y cajas van a seguir apostando por los depósitos con el 'gancho' de su «seguridad» en tiempos revueltos.





