
El coste de las viviendas se volvió a disparar el año pasado en la capital vizcaína, al encarecerse un 6,2% respecto a 2006 -dos puntos menos que en 2005-, pero muy por encima de la media nacional -5,1%-. El ladrillo, por ejemplo, sigue subiendo más que el IPC -4,2%- y que la marcha de la economía, que avanza a un ritmo del 3,7%. El metro cuadrado pasó de los 3.076 euros a los 3.268 frente a los 2.905 de media en el conjunto de las capitales de provincia. Pese a la fuerte tendencia alcista, queda el consuelo de que la cosa pudo haber sido aún peor, ya que el mercado bilbaíno se contuvo durante el segundo semestre del ejercicio anterior. 'Sólo' experimentó un aumento del 2% -casi un punto más que en el resto de España-, según constata el informe anual de la Sociedad de Tasación.
8.015 euros en Abando
Con este nuevo estirón -y pese a las previsiones del Banco de España, que advierte de que la desaceleración en la construcción se prolongará en los próximos meses-, Bilbao se mantiene como la cuarta ciudad más cotizada, sólo por detrás de Barcelona -4.543 E- y San Sebastián -4.061-, que adelanta a Madrid -3.971 -.
Con estos precios, la vivienda continúa siendo inalcanzable para un amplio sector de la población. La situación no deja de ser paradójica en un momento en que las inmobiliarias se las ven y desean para 'colocar' sus pisos, y mantienen durante meses el cartel de 'se vende' promocionando unas ofertas que hace un año les quitaban de las manos. El distrito de Abando sigue siendo de largo el más selecto, con calles donde es imposible encontrar casa por menos de 8.015 euros el metro cuadrado. Una situación muy distinta a la que se enfrentan los ciudadanos de Pontevedra, Badajoz y Lugo, donde se encuentran los pisos más baratos del país. Así las cosas, la vivienda nueva en Bilbao cuesta diez veces más de lo que salía en 1985.
En el caso del territorio vizcaínos, el problema no se circunscribe únicamente a los ciudadanos de la capital. Vizcaya figura en el segundo lugar del ranking, por delante incluso de Guipúzcoa, donde hay que hacer un mayor desembolso para crear hogar. Con un precio medio de 2.831 euros el metro cuadrado, sólo Barcelona -con 2.913 E- ocupa un escalón superior.
En el conjunto de Euskadi, los ciudadanos alaveses son los únicos que tienen motivos para mostrarse algo más contentos. Vitoria representa un caso excepcional y quizá avance los nuevos tiempos que se avecinan. Es junto a Segovia la única capital de provincia con un crecimiento negativo. Los pisos se han abaratado un 2,5%. Todo lo contrario que Getxo, donde los precios crecieron un 4,4%, lo que le sitúa entre las ciudades más caras sin ser capital de provincia. Sólo figura por detrás de los municipios más elitistas de la periferia residencial de Barcelona -Sant Cugat del Vallés y Hospitalet de Llobregat- y Madrid -Pozuelo de Alarcón-.
En un ambiente de cierto optimista pero descargado de euforia, la Sociedad de Tasación prevé para 2008 una «estabilización» de los precios, con incrementos «paralelos al IPC».





