Entre los cursos que más éxito tuvieron y que se ha vuelto a retomar en los últimos meses se encuentra un «gimnasio emocional» en el que los supervisores y jefes de estación aprenden a controlar situaciones conflictivas y desagradables.
Este tipo de iniciativa trata de preparar a los empleados para que sepan reaccionar frente a las iras de «una reducidísima parte de los viajeros». El curso está impartido por psicólogos de la empresa consultora bilbaína Adur Coaching y dura 28 horas. Casi en su totalidad, las clases son de carácter práctico.
La mayoría de los empleados que ha pasado por esta experiencia califica el curso de «muy positivo», según valoraba en la última revista del suburbano el director de formación de Metro Bilbao, Julio Martín. «Casi todos los viajeros se comportan cívicamente, pero una minoría desgasta el estado de ánimo de la plantilla, lo que repercute en su rendimiento laboral e, incluso, en su vida personal», añadía el responsable. El suburbano cuenta con alrededor de 570 trabajadores en nómina.





