
CARACTERÍSTICAS
Los trabajadores del espacio natural se percataron del robo la mañana de Nochevieja, cuando se acercaron a la jaula de esta singular pareja para darles de desayunar. Wanda había desaparecido. Los dos hermanos llegaron a Laukariz el pasado mes de octubre procedentes de Molinos de La Rioja, si bien son originarios de la región mejicana de Quintana de Roo. «Son una especie desconocida, salvaje y no domesticable», describe Rosell. Pese a que al principio costó que se aclimataran a su nuevo hogar, los dos coatíes se mostraban ya más calmados y hasta dejaban que los empleados se acercaran. «Se conocían», apunta la responsable del centro. De golpe y porrazo, todo ha cambiado y ahora, Wanda «seguro que está asustada».
Cámaras de seguridad
La hembra coatí pesa alrededor de tres kilos y mide cerca de metro y medio entre el cuerpo y la cola. Y es que, esta última puede alcanzar los 70 centímetros. Es de color marrón y tiene un hocico negro con el que excavar en busca de insectos o caracoles, aunque también se alimenta a base de lagartijas, huevos, frutas y aves. No en vano, cuenta con afilados colmillos. Su hábitat natural son los bosques, matorrales y zonas semi desérticas.
Wanda y Totó se lo pasaban en grande juntos. «Tenían juguetes, como pelotas y cuerdas para trepar, y no paraban quietos», comenta Rosell. ¿Con quién jugará ahora Totó? El centro baraja varias hipótesis acerca de la autoría del robo. «Tenían que estar preparados porque han burlado todo el sistema de seguridad, incluidas las cámaras», aseguran. En cuanto a la elección de Wanda como víctima, Rosell considera que «es debido a su exotismo y a que es hembra. O lo desconocían o tenían muy claro que Wanda puede tener crías».





