
BIENESTAR SOCIAL
El acuerdo se ha cerrado con la residencia Metroces, situada en el Alto del Prado. Fuentes del Departamento de Política Social y Asuntos Sociales matizaron que las conversaciones continúan, ya que esta cifra podría ampliarse en varias unidades. Esta pretensión se recoge en los presupuestos forales de este año, en los que se reserva una partida de 1,3 millones para cubrir 50 nuevas plazas.
En la actualidad, según los datos del departamento dirigido por la peneuvista Covadonga Solaguren, la Diputación cuenta con 149 concertadas. De ellas, 74 las tiene con el Ayuntamiento de Vitoria y 65 con la Clínica Álava. El resto están distribuidas por Mondragón (5), Orduña (3) y Murgia (2).
Además de estas 40 nuevas plazas de Metroces, la Diputación conseguirá rebajar en otras 27 la lista de espera hasta dejarla en 350 personas. ¿El motivo? Diferentes fallecimientos y bajas voluntarias que se han ido produciendo en el sistema en las últimas semanas. Y es que cada vacante no se cubre de forma automática sino que esperan a tener un remanente suficiente para analizar las necesidades de la demanda y luego derivar a uno y otro.
Pese a que aún no deja de ser un proyecto, el Instituto de Bienestar Social no descarta la posibilidad de ampliar las plazas en otro medio centenar si se materializa el proyecto de remodelación de la residencia San Prudencio de Vitoria. En la actualidad, existen dos plantas en desuso a la espera de que el Ayuntamiento decida impulsar definitivamente su rehabilitación.
Proyectos de futuro
Y es que la entrada en vigor de la Ley de Dependencia ha puesto en un brete a las instituciones. La nueva normativa, en vigor desde finales del pasado abril, obliga en este caso a la Diputación a ofrecer al gran dependiente una cama en una residencia de titularidad pública. De no existir, debe ser concertada y si no, en un geriátrico privado.
Sin embargo, existe una cuarta opción: el pago de ayudas económicas en concepto de cuidados en el entorno familiar -oscilan entre 390 y 487 euros, en función del grado de la dependencia-. Ésta es la principal alternativa a la que recurrirá el departamento de Solaguren, puesto que la oferta de plazas residenciales brilla por su ausencia. El próximo centro en inaugurarse será el de Salvatierra, en primavera, mientras que habrá que esperar más de dos años para ver el de Lakua o el de Abetxuko.







