
La líder provincial de Nuevas Generaciones reprochó a los responsables municipales y a sus 'socios preferentes' que hayan incrementado las presión fiscal -la factura del IBI será un 5% más cara y la del agua, la grúa y la OTA un 7,7% de media- «en el peor momento posible», con la crisis llamando a la puerta de la esquina.
Comerón no escatimó críticas y acusó al regidor socialista de «falta de sensibilidad». Y es que, a su juicio, las familias lo tienen cada vez más «difícil» por la «intensa» subida de las hipotecas, la gasolina y productos básicos como el pan, la leche y la carne.
«Gracias al alcalde socialista, la cuesta de enero se va a hacer para los vitorianos más cuesta arriba que nunca», advirtió. Comerón expresó además su preocupación por el efecto que el aumento de las tasas municipales tendrá sobre el bolsillo de los jóvenes. En su opinión, la juventud es el colectivo «más vulnerable» ante la escalada del coste de la vida por su «inestabilidad» laboral.
«Castigar a las familias»
Los jóvenes del PP recordaron en este sentido que durante el mandato del ex alcalde Alfonso Alonso los impuestos se «congelaron», a excepción del IBI. Por ello, no entienden que ahora «se cierren los ojos a la realidad económica del país», caracterizada por las «fuertes subidas» del transporte, la hostelería, la enseñanza y la vivienda.
«Nos parece un disparate que se castigue a la familias, cuando ya nos han dicho que van a endeudar al Ayuntamiento en 200 millones de euros», indicó Comerón.
El Ayuntamiento dio luz verde el pasado 27 diciembre al incremento de los impuestos y tasas municipales que deberán afrontar los vitorianos en 2008. En concreto, las ordenanzas fiscales, que fueron consensuadas entre los socialistas y los peneuvistas, recogen aumentos del 2,7% para conceptos como la factura de las basuras y el precio público que se paga en las guarderías e instalaciones deportivas. Ambos partidos sólo aceptaron 8 de las 49 enmiendas presentadas por la oposición para mejorar el proyecto.
La huella de colectivos y particulares en las ordenanzas es, asimismo, pequeña. Presentaron 158 alegaciones al proyecto. Pero socialistas y nacionalistas dieron su visto bueno únicamente a dos de las propuestas.









