La mayor parte de los fatales accidentes tuvieron lugar en el sector de la construcción con diez víctimas, seguido del sector servicios, con ocho. En industria se contabilizaron seis, mientras que en las actividades relacionadas con la agricultura, ganadería y pesca los fallecidos fueron cuatro.
Este ejercicio no ha comenzado mejor. En tan sólo 24 horas, en España han perdido la vida seis trabajadores. Además del de Ondarroa, dos murieron en Barcelona intoxicados por gas, otros dos -Valladolid y Logroño- en siniestros relacionados con la construcción y uno en Navarra.





