
La sorpresa llegó a la hora de hacer limpieza. Y es que los jóvenes se han comprometido a adecentar el bloque. Ayer, mientras unos se encargaban de pintar las puertas y ventanas, otros hacían lo propio con las habitaciones, escoba en mano. Entre los objetos que salieron a la luz destacan una colección de corbatas, trajes, fotografías de la Primera Comunión, un bote de ahorros con antiguas pesetas o un cuadro religioso.
Una de las estancias llama especialmente la atención. En ella comparten pared desde pancartas legionarias, banderas de España y una esvástica nazi hasta pósters de unos muy jovencitos Miguel Bosé, Bertín Osborne y la banda los Rolling Stones. Los más de doscientos metros cuadrados del piso son como un laberinto en el que resulta fácil perderse. Varios cuartos de baño, cocina con zona de lavandería aparte, cinco chimeneas... «Es un pecado tener esto así», critican los jóvenes. Al fondo, un balcón ofrece lo que es sin duda una de las mejores vistas que existen de la capital vizcaína.
Disculpas a los vecinos
Los 'okupas' quisieron «pedir disculpas» a los vecinos de los edificios colindantes «por el susto que les dimos el día que entramos». «No os preocupéis. Tenemos todo el cuidado del mundo con la casa. Nuestra intención es la de rehabilitarla y llenarla de vida», aseguraron. Según señalaron, su objetivo no es otro que el de «pintar la fachada y cambiar las bajantes y canalones, así como limpiar los patios, si nos dejan». En este sentido, han empezado a buzonear su carta de intenciones entre las viviendas cercanas para pedir su aprobación. «Con los que hemos hablado de momento, están de acuerdo», apuntaron.
Los jóvenes reivindican que «mientras que la vivienda sea un lujo, ocupar es un derecho» y censuran la actual política de vivienda. «Es imposible acceder en condiciones dignas a una casa. Hacerlo nos supondría destinarle casi todo nuestro sueldo durante los próximos cincuenta años, es decir, toda una vida», lamentan.
Son conscientes de que serán desalojados. «Esto es propiedad de una promotora, que tiene previsto construir aquí pisos de lujo y un aparcamiento. Pero, ¿quién podrá pagarlo? Nunca veremos a la Policía presentarse en casa de un especulador o a un juez condenando a alguien que tiene cientos de metros cuadrados abandonados, pero esperamos que esta acción sirva, al menos, para poner en evidencia la hipocresía de las instituciones y de sus gobernantes», expresaron.





