La coexistencia con el Olentzero no ha servido para mejorar sus modales, pero deberían mantener un mínimo de empatía con sus iguales, solidaridad de clase se llamaba en otros tiempos. Hay que salvar a Baltasar, que asumió la quema de las fotos como si los retratos fuesen propios: «si algún niño quema nuestras fotos, nos quedamos con las cenizas».
El caso es que los Reyes pasarán esta noche por las casas de quienes han preferido la liturgia más clásica de los soberanos de Oriente, frente a la tradición fresquísima del Olentzero, recién salida del horno. Bueno, también dejarán sus regalos en los zapatos de quienes se apuntan a las dos tradiciones, que el eclecticismo es actitud intelectual muy arraigada entre nuestros niños y les parecerá bien el portador, siempre que traiga lo solicitado: una muñeca Miyo, a la que se puede vestir y peinar como a su propietaria, gracias a sus pelucas, ojos y ropa de distintos colores y viceversa, porque los mismos grandes almacenes que la comercializan en exclusiva tienen ropa para niñas a juego con las de sus muñecas.
Entre los niños triunfan los muñecos 'Pressing Catch', que es la antigua lucha libre, una pamema en la que parece que los contendientes se van a arrancar el alma y se queda todo en nada. O sea, como en el juego parlamentario. Un artista de esta pamema, Chris Benoit, antiguo campeón mundial, fue noticia de sucesos el año pasado, al suicidarse tras dar muerte a su mujer y su hijo. No sé si estamos educando a nuestros hijos en los modelos adecuados.





