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PREMIOS
Mikel Armendia terminó sus estudios de Ingeniería Industrial en la Mondragon Unibersitatea el pasado mes de junio con una nota media de 8,7 puntos. Oier Oñederra, por su parte, concluyó su formación en Ingeniería Técnica Industrial en la especialidad de Electrónica Industrial en la Escuela de Ingeniería de Eibar con unas calificaciones medias de 7,17 puntos. Unos datos que contrastan con otros que hablan de fallos en el sistema educativo y el fracaso escolar. Para los dos el estudio y la formación son algo central en su forma de vida y los secretos no existen para lograr esos expedientes o, ¿tal vez sí?. Los dos elgoibarreses coinciden en que formarse requiere un esfuerzo y un sacrificio y, algo que los dos también destacan: «es imprescindible que lo que estas estudiando te guste y te atraiga porque si no resulta más complicado».
Mikel Armedia lo tiene muy claro y la tenacidad ha sido una constante en todo su proceso formativo que se ha prolongado durante cinco largos años a los que hay que sumar el dedicado al proyecto fin de carrera. «No entiendo a gente que dice que ha sacado muy buenas notas sin estudiar mucho. Puede haber algún privilegiado pero no es mi caso. A mí, desde luego me costó, he tenido que invertir muchísimas horas, incluyendo los fines de semana, sobre todo en los últimos cursos de la carrera. Esto requiere esfuerzo y sacrificio». Terminada la carrera prepara el doctorado que se prolongará durante tres o cuatro años en los que investigará sobre el mecanizado de titanio, un campo que le atrae de forma especial. «Es un campo muy abierto y con futuro en sectores como la medicina o la aeronáutica y mi objetivo es dedicarme a la investigación», concluye.
Oier Oñederra es el otro premiado elgoibarrés que, después de terminar sus estudios de Ingeniería Técnica Industrial en la Escuela de Ingeniería de Eibar ha dado el salto a los estudios superiores y ha iniciado su formación en Ingeniería Superior en Bilbao. «El paso ha supuesto un cambio. De alguna forma hay más exigencia pero también es más interesante el ambiente de estudio». Al igual que Mikel, Oier tiene claro que sin esfuerzo es casi imposible conseguir un buen expediente pues «no es la nota de una asignatura sino de todas durante todo el proceso formativo y eso requiere mucha disciplina y método», comenta en el poco tiempo libre que le deja la preparación de los exámenes a que se enfrentará en apenas tres semanas. «Tengo claro que el trabajo tiene que ser constante y, yo por lo menos, no puedo dejarlo todo para el último día, prefiero estudiar media hora al día que cinco el último. Es el método que sigo y con el que mejor resultados obtengo».
Para Oier y para Mikel los secretos no existen. «Nada sale gratis y todo requiere un esfuerzo».





