
En cambio, los trabajos ya iniciados en las céntricas arterias de General Álava e Independencia continúan todavía pendientes. Su reanudación deberá esperar dos semanas más, hasta el día 21. La sociedad vasca de infraestructuras ferroviarias, Euskal Trenbide Sarea (ETS), ha preferido dar una tregua hasta que concluya la actual temporada comercial de rebajas. Busca paliar así los inconvenientes que las obras generarían en los establecimientos de la zona --ya muy castigados en los meses finales- y en los numerosos ciudadanos que se volcarán estos días a la búsqueda de posibles gangas. En estas semanas, además, deberá responder a las alegaciones de 27 comunidades de vecinos del centro que no quieren que la catenaria del tranvía quede enganchada a sus fachadas.
Mientras en la calle Sancho el Sabio continuaba ayer la colocación de los raíles, en la plaza del Lovaina los operarios preparaban la excavación de una plataforma de hormigón en el tramo que media entre Magdalena y Ramiro de Maeztu. Un hueco que acogerá la infraestructura necesaria para tender luego por encima las vías. Cuando se complete ese corto trayecto se ejecutará en una segunda fase el situado entre la última de esas calles y Sancho el Sabio. El objetivo no es otro que resolver de forma escalonada las obras necesarias en la transitada rotonda con la menor afección posible sobre el tráfico.
Para finales de año
Después los trabajos continuarán por General Álava e Independencia para, a través de un pequeño tramo en La Paz y Desamparadas, terminar en Angulema. Inicialmente estaba prevista la parada final de esta fase del tranvía en Jesús Guridi, pero luego se optó por Angulema para facilitar así su posterior extensión hacia la zona universitaria.
Las previsiones señalan que toda la obra de este primer trazado -los 4.9 kilómetros que median entre Lakua y el centro a través de una quincena de calles- deberá estar terminada para finales de este año. Las labores comenzaron hace 16 meses, en septiembre de 2006. Mientras tanto, Euskal Trenbide Sarea está a la espera de que el Gobierno vasco adjudique la ejecución del ramal que llevará más adelante el metro ligero hasta Abetxuko, una obra que salió a concurso por 11,8 millones de euros. Tendrá una longitud de 2,1 kilómetros y partirá desde Portal de Foronda.
Ese trazado discurrirá en paralelo a Portal de Arriaga y cruzará el nuevo puente, aunque a petición de los vecinos no se adentrará en el corazón del barrio y terminará en la plaza de la Venta de la Caña.









