
La dificultad de aparcamiento en el barrio de Landaluze es una de las grandes preocupaciones de los residentes en esta zona, como así lo han manifestado de forma reiterada en las asambleas vecinales. La situación, sin embargo, ha mejorado en los últimos meses, desde que cerró uno de los dos restaurantes del barrio.
Los vecinos habían pedido al Ayuntamiento varias veces que agilizara los trámites para que la empresa propietaria de las parcelas las sacara al mercado. El Consistorio, por su parte, intentó paliar la situación poniendo en venta treinta y seis parcelas públicas a finales de 2003. La solución tampoco resolvió el problema, dado que los vecinos se quejaron de las dificultades que presenta el acceso a estos garajes, aunque se han adoptado medidas para mejorar ese inconveniente.
La medida adoptada en mayo por el Ayuntamiento para habilitar un aparcamiento en la zona superior del barrio con capacidad para sesenta coches tampoco ha dado los frutos apetecidos. Los vecinos apenas usan este párking y reprocharon a los responsables municipales en la asamblea de noviembre que «se gastan dinero cada mes en un párking que no ha resuelto nada, porque antes de dejar el coche allí, los vecinos prefieren dejarlo en Zumalakarregi».
Los residentes lamentaron también la escasa presencia de la Policía Municipal «porque hay gente que viene sólo al restaurante para comer, y aun así dejan el coche mal aparcado», a pesar de que el estacionamiento está muy cerca.
Mejoras
El alcalde Jon Karla Menoyo, ha realizado un ofrecimiento para mejorar las condiciones del párking, añadiendo más luz o atendiendo las peticiones que puedan presentar los vecinos y pidió en la última asamblea «que se use».
Además, recordó que el resto de los terrenos susceptibles de ser usados como estacionamiento no están disponibles porque son de propiedad privada y no ha sido posible alcanzar un acuerdo con sus dueños.









