
LOS DATOS DE ÁLAVA
LOS DATOS DE ÁLAVA
En función de la gravedad de los casos, una parte de ellos -los menos- terminó en un juicio rápido de faltas por injurias o vejaciones. En el restos, se abrieron diligencias por diversos tipos de delito, como lesiones, amenazas, coacciones, quebrantamientos de condena, maltrato habitual u ocasional e, incluso, homicidio intentado o consumado.
Y es que, al tiempo que la violencia contra la mujer no cesa, en 2007 se ha notado un notable crecimiento de la gravedad de los casos contabilizados en Álava. Si a lo largo de 2006 ninguna mujer murió a manos de su pareja o ex pareja, y sólo una sufrió un intento de homicidio, a mediados del pasado año la estadística arrojaba ya datos mucho más dramáticos. Para esas fechas, ya se habían registrado, de hecho, tres tentativas de homicidio y un asesinato consumado: el de Asun Villalba, apuñalada por su marido en Sansomendi el pasado 2 de junio, en un crimen que conmocionó a Vitoria.
Se mantiene la tendencia
También se ha elevado, hasta multiplicarse por cuatro, el número de órdenes de protección dictadas contra presuntos agresores. Si en 2006 se dictaron 90, el magistrado Francisco Ontiveros calcula que las órdenes registradas el pasado ejercicio podrían rondar las 300. Esta alarmante cifra, sumada a los datos recogidos en el resto de los juzgados vascos, arroja una media de cinco órdenes de protección dictadas al día en Euskadi.
En este sentido, Ontiveros destaca también un aumento de casos de violencia machista entre la población inmigrante, a la que se atribuye la tercera parte de las condenas. «Se trata de una tendencia que se mantiene desde que comenzó a funcionar el juzgado. Si se compara el índice de personas vinculadas a estos procedimientos con el índice de población que ellos mismos representan, desde luego, la población inmigrante tiene un índice de ser sujetos activos o pasivos de estos delitos más alto» que el de la población nacional, aseguró.









