Este contratiempo fue esgrimido por el Gobierno foral para ampliar otros tres meses -hasta el 31 de marzo- la entrega de las obras de la nueva pinacoteca. El robo no se produjo en el interior del museo, donde el bronce ya recubre las fachada, sino en el almacén de una de las firmas que conforman la unión temporal de empresas que ejecuta la construcción. En concreto, de Sarkis Lagunketa.
Para el PP, el diputado debería haber solicitado su comparecencia por propia iniciativa y no esperar a que la pidiese la oposición. Asimismo, los populares denunciaron que en octubre, con el robo ya consumado, preguntaron al Gobierno foral sobre el retraso de las obras y en su respuesta, no hicieron mención a la sustracción.
Con esta iniciativa, el PP pretende conocer si la «ocultación de información» es cosa de la Diputación o de las empresas adjudicatarias. Para ello, han solicitado fechas de las denuncias en la Ertzaintza.









