La Fundación Arte y Derecho, una de las asociaciones de artistas más relevantes en la protección de los derechos morales de autor de los creadores visuales, considera que este caso es «ejemplo» de una forma de «enriquecimiento ilícito» de «forma abusiva» por parte de algunos empresarios, recogía ayer Efe.
Según el escrito de acusación, los hechos tuvieron lugar entre 2001 y 2002, cuando el entonces director gerente y administrador de la compañía encargó a Andrés Nagel varios diseños de vajillas para su comercialización. El texto precisa que entre estos diseños se encontraba una vajilla denominada 'Arzak' que fue fabricada de forma artesanal.
En 2003, el gerente de Porcelanas Bidasoa junto al otro procesado, que primero desempeñaba labores de jefe de ventas y que después fue responsable del departamento comercial, ordenó presuntamente a unos empleados de la compañía que realizaran «varias modificaciones» en la vajilla como la inclusión de un pie que permitiera su apilamiento. Este inculpado también pidió presuntamente a sus subordinados que eliminaran la grafía 'Arzak' de las piezas, «todo ello sin el conocimiento de Andrés Nagel» y con la intención de producirla en serie de forma industrial y comercializarla.
La Fiscalía considera que esta actuación es constitutiva de un delito contra la propiedad intelectual en su variante de plagio. El Ministerio Público demanda asimismo que se decomisen las piezas producidas y pendientes de venta y que se suspenda su producción y distribución.





