
LOS DATOS
Alarmados por la subida del precio del metro cuadrado -de 900 euros a 1.512 en dos años-, los peneuvistas, principales impulsores de la iniciativa, se muestran ahora partidarios de «restringirla» mediante una ordenanza reguladora específica. «Es preciso controlar desde el Ayuntamiento esas lonjas. Hay que elaborar una normativa restrictiva que marque las condiciones, la tipología de las lonjas, los precios y que determine que esas viviendas son protegidas de por vida y de precio tasado», afirmó el portavoz de la formación jeltzale.
Si bien Mikel Martínez reitera su apuesta por abrir la experiencia a otras zonas de Vitoria, «previo estudio minucioso», eso sí, admitió que «en la intención de empezar a revitalizar el barrio cuanto antes, igual las cosas no se han hecho del todo bien».
Desde las filas del PP recuerdan que el ex alcalde Alfonso Alonso «ya advirtió en su día de que la medida incrementaría los precios, por lo que rechazamos la propuesta del PNV para extenderla a otras partes de la ciudad». Los populares agregan que la actual política de pisos hace «innecesarias» las lonjas-vivienda, y abogan por «replantear» la iniciativa y ver, incluso, la posibilidad de «darle marcha atrás».
La casa por el tejado
Sin ir tan lejos, el portavoz de EB, José Navas, arremete contra la «propensión endémica de poner en marcha grandes propuestas sin una reflexión previa», y exige al Gabinete Lazcoz que «tome las riendas de la gestión» de esos locales «y los controle de principio a fin. Esto es, desde la tasación, hasta las características técnicas, los precios o las trasmisiones».
De forma similar se expresó el único concejal de EA, para el que se ha empezado la casa por el tejado. «Ahora, el único remedio posible parece una ordenanza que im-pida que algunos propietarios de lonjas se aprovechen de la situación», apuntó Antxon Belakortu.
Por su parte, el equipo municipal de gobierno admitió la «dificultad» de tomar medidas «a posteriori», al tiempo que reivindicó la «exitosa política de pisos protegidos y tasados de la ciudad», y señaló que «antes de hacer propuestas sobre vivienda hay que tener claro el impacto en el mercado».









