La idea de implantar un taxi-bus se gestó al descartar el pasado año la Administración local el proyecto de autobús urbano por su «elevado coste». Tal y como explicó Ziarrusta ayer, inicialmente se habló de un servicio «a la carta» para atender las necesidades de personas mayores y con discapacidades. A la vista de que la oferta «pueda ser escasa», el Ayuntamiento ha comenzado a estudiar la posible implantación de un servicio de taxis con una ruta concreta, «como la de un autobús, para que vaya recogiendo gente por las paradas que determinemos».





