
Sobre la demanda, la ex alcaldesa añade que los tribunales son «el cauce» cuando «pensamos que no se están protegiendo nuestros intereses». Para ella es «crucial» recordar que a Nagel se le encargó una escultura «para un sitio concreto» como metáfora de un «cruce de caminos, un punto de encuentro» y este concepto, en su opinión, no variará «se vaya a peatonalizar o no». «De la misma forma que nadie entendería que se fuera a mover la escultura de Chillida del parque de Gernika, aquí pasa algo parecido», concluye Azarloza.





