
La decisión fue adoptada el pasado viernes tras escuchar las recomendaciones de la Ertzaintza. Ese día se celebró una reunión en la que participaron portavoces de la mencionada sociedad pública, representantes de treinta de las 180 empresas que desarrollan su actividad en la zona industrial de Legutiano y dos expertos de la Policía vasca. La mejora de la seguridad fue el asunto fundamental por lo que, antes del encuentro, los agentes ya habían inspeccionado Gojain para conocer los puntos más vulnerables.
Fruto de esa observación, recomendaron la colocación de varias cámaras de seguridad. De manera preferente aconsejaron hacerlo en la rotonda de acceso al polígono, aunque también apuntaron varias calles interiores que por su oculta ubicación pudieran ser tentadoras para los saqueadores.
Álava Agencia de Desarrollo ya solicitó ayer presupuestos para la instalación de los dispositivos a varias empresas del sector. Según portavoces de la entidad foral, la medida ya había sido contemplada desde hace semanas, y hasta se habían iniciado contactos con expertos en este sentido. Sin embargo, una vez escuchados los consejos de la Ertzaintza sobre los lugares concretos necesitados de videovigilancia, el proceso podrá avanzar con mayor rapidez y garantías.
La puesta en marcha de las cámaras supondrá un cambio notable en la gestión de la seguridad en el polígono, porque implicará la reducción en el número de guardas. Desde Álava Agencia de Desarrollo indican que «se mantendrá la inversión en protección», aunque el gasto, que hasta ahora se concentraba en la contratación de vigilantes, en adelante se repartirá entre personas y dispositivos electrónicos.
Bandas profesionales
La insuficiencia del modelo utilizado hasta este momento quedó clara en noviembre, cuando al menos cinco empresas fueron víctimas de otros tantos robos, cuatro de los cuales se produjeron en una misma noche. Según todos los indicios, los asaltos habrían sido obra de bandas organizadas con infraestructura y organización suficiente para burlar los sistemas de seguridad y dar esquinazo a los guardas que, dada la extensión del polígono, no pueden proteger todos los pabellones de forma simultánea.
Aunque esos sucesos sembraron la inquietud entre los empresarios, el pasado viernes la Ertzaintza quitó hierro al asunto y señaló que, de momento, la situación «no es alarmante». Pese a ello, y además de recomendar la videovigilancia, animó a los empresarios a seguir unas evidentes normas de seguridad como la instalación de potentes cerraduras y el control constante las puertas de las instalaciones.









