
Su marcha ha sembrado de nuevo de dudas el futuro de Foronda como terminal de pasajeros porque la aerolínea aportó más de la mitad de los viajeros, según la estadística hecha pública ayer por Aena. En concreto, de las 173.877 personas que aterrizaron o salieron de la terminal alavesa, 100.000 lo hicieron en vuelos internacionales, la mayoría operados por la compañía de 'low cost'. Por destinos, 47.800 viajeros realizaron la ruta Vitoria-Londres y 41.260, ocuparon los asientos del enlace entre la capital alavesa y Dublín.
En lo que respecta al tráfico doméstico, Air Nostrum -la única que ofrece vuelos regulares desde y a Foronda- apenas transportó a 38.000 pasajeros. El destino más solicitado volvió a ser Madrid, con 28.000 viajeros. El enlace con Barcelona lo utilizaron 16.000.
Bien diferente es el balance en carga. Vitoria mantuvo en 2007 el cuarto puesto en el ránking nacional, sólo por detrás de Madrid, Barcelona y Gran Canaria, al mover 31.359 toneladas de mercancías, lo que supone unas mil más que en el ejercicio anterior. También en este apartado se está dejando notar la competencia de otros aeropuertos del Norte, como el de Zaragoza, que en los últimos meses ha mostrado un apreciable crecimiento .
Ayudas económicas
Tras la marcha de Ryanair, el tráfico de pasajeros en Foronda se ha vuelto a ver reducido a tres vuelos regulares diarios. Y contento. En navidades, durante dieciséis días, Air Nostrum canceló sus operaciones debido a la baja ocupación que se registra en esas fechas. Con ello, el 21 de diciembre, la terminal alavesa consiguió el dudoso honor de ser la única de España sin ningún vuelo comercial. La aerolínea regional restableció las conexiones el pasado 7 de enero.
La nueva diputada de Innovación y Promoción Económica, Arantza Zenarrutzabeitia, reveló hace un mes que los responsables de Air Nostrum han exigido ayudas económicas para seguir operando desde Vitoria. «No puedo afirmar rotundamente que vaya a mantener los vuelos a Madrid y Barcelona», advirtió.
Sus declaraciones hicieron saltar todas las alarmas ya que la marcha de Air Nostrum supondría la defunción comercial de Foronda. Además, el nuevo equipo de gobierno de la Diputación de Álava ya ha mostrado su negativa a dar ayudas económicas como las que en su día se concedieron a Ryanair por cuestiones de promoción. Del millón de euros previstos en el contrato, sólo ha cobrado 643.000 euros, cantidad abonada antes de anunciar su marcha en verano.
La llegada de nuevas compañías está en el aire, aunque los gestores de VIA, la sociedad encargada de promocionar el aeropuerto, llevan meses trabajando. Entre el ramillete de opciones ha sonado la aerolínea de bajo coste Transavia.









