Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Economía

malos augurios confirmados
La inflación trepa al 4,2%, el mayor nivel en dos años
Hasta siete millones de trabajadores -130.000 vascos- cobrarán atrasos por el descontrol de los precios El coste para las empresas puede alcanzar los 4.000 millones de euros, según la patronal CEOE

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La inflación trepa al 4,2%, el mayor nivel en dos años
MINISTRO. El vicepresidente Pedro Solbes, ayer. / EFE
La subida definitiva de los precios el año pasado se situó en España en el 4,2%, cifra que iguala a la de enero de 2006 y que no ha sorprendido a nadie porque los consumidores ya lo habían notado en sus bolsillos. La publicación ayer del dato coincidió con el desplome de la Bolsa y los malos augurios del Ejecutivo Zapatero sobre el sector del ladrillo, lo que contribuye a agudizar el pesimismo económico a menos de dos meses de las elecciones. La cifra final se sitúa una décima por debajo de la adelantada hace unos días, que mide la inflación con criterios armonizados para todos los países de la UE (4,3%) y que es la más elevada desde que se creó en 1997. La 'inflación oficial' visada por el Instituto Nacional de Estadística permitirá que los trabajadores puedan recuperar el poder adquisitivo perdido durante el último año si en sus convenios existe la cláusula de revisión salarial.

Serán entre seis y siete millones de asalariados los que se beneficiarán de la actualización de sus retribuciones, de los que unos 130.000 corresponden a la comunidad autónoma vasca, territorio en el que esta 'precaución' -la cláusula de revisión- está poco extendida. Un informe de Comisiones Obreras apunta que sólo 4,9 millones de trabajadores recuperarán todo el poder de compra perdido, debido a los límites que se incorporan en los diferentes convenios. Los empresarios estiman que el coste para las compañías de toda España podría situarse en 4.000 millones de euros en pagas, cotizaciones atrasadas -que deberán abonar a lo largo de enero y febrero- y consolidación de las subidas. En el País Vasco, esa cifra superaría los cien millones de euros.

Fuentes de UGT estiman que hay 72.000 trabajadores afectados por convenios suscritos en Euskadi que tienen derecho a cobrar atrasos por la elevada inflación. Se encuentran en su práctica totalidad en Vizcaya (48.500) y en Álava (23.400). En este último territorio las cláusulas de revisión son mucho más frecuentes, proporcionalmente, que en Vizcaya. En Guipúzcoa, en cambio,puede decirse que no existen, ya que sólo afectan a 190 asalariados, según la central socialista. Además, aproximadamente otros 60.000 empleados se rigen por pactos de ámbito nacional, que recogen ese requisito.

El resto de los trabajadores negocia sus convenios con referencia al IPC del año precedente, por lo que tendrán este año subidas importantes, en muchos casos ya pactadas de ejercicios anteriores, que rebasarán con frecuencia el 5% y que en algunos casos rondarán el 6%. Aunque es difícil de precisar, la paga de atrasos de un asalariado podría situarse entre los 300 y 400 euros.

El deterioro de la capacidad de compra que para muchos ciudadanos supone la elevada inflación -agravada por el hecho de que en los productos básicos de alimentación la subida rebasa ampliamente el 4,2%- y el coste añadido para las empresas dañan seriamente la credibilidad de la política económica del Gobierno con las elecciones a la vuelta de la esquina, por más que las alzas se deban en gran parte a factores que escapan a su control, como son la subida internacional de los alimentos y de los combustibles.

Haciendo de la necesidad virtud, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, defiende ahora que la desviación de los precios muy por encima de lo previsto reportará algún beneficio. La compensación que obtendrán pensionistas y asalariados servirá para que el consumo de las familias no sufra mayor deterioro, apuntó ayer.

La cifra confirma que el diferencial de España con la zona euro estará en torno a 1,2 puntos, con el consiguiente empeoramiento para la competitividad de las exportaciones. Y como el aumento anual de los precios sin energía y alimentos no elaborados -los bienes y servicios más volátiles- sube una décima, hasta el 3,3%, se refuerza el nivel de resistencia de la inflación de cara al futuro.

Mal diciembre

El mes de diciembre fue claramente inflacionista y subió casi todo. Y lo fue también en términos interanuales. Es decir, los precios subieron más que en el mismo mes de 2006. Al habitual incremento de los alimentos en el último mes del año se sumaron otros como el de los viajes organizados (+7,5%), posiblemente por el encarecimiento de los carburantes. Un hecho que hace temer a los dirigentes del equipo económico del Gobierno que las subidas de la energía y los alimentos se trasladen a los precios finales de otros bienes y servicios.

En el último año subieron, sobre todo, la leche, que batió todas las marcas con un alza del 32%. También se dispararon el pan (14,4%), el pollo (10,2%) y los huevos (9,6%). El abaratamiento de las patatas en un 4,8% y el aceite y otras grasas en el 9% fue insuficiente para compensar el efecto de esos incrementos. También cayó el precio de los medicamentos en un 6,6%, forzado por la política del Ejecutivo.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Comparte esta noticia

¿Qué es esto?

Vocento
SarenetRSS