Durante la vista, tensa, el presidente de la sala hizo gala de gran paciencia y hasta de cierto humor y refrenó la pasión de la acusación, que llegó a decir que la Comisión había negado el derecho de defensa de los imputados, lo que le valió una réplica por alusiones del letrado de la misma.
Las sentencias se pronunciarán antes del verano. Se da por descontado que serán recurridas ante la instancia superior, el Tribunal europeo de Justicia.





