Aunque, en principio, la vigencia del programa era de cinco años, su éxito ha impulsado a Surbisa a prorrogarlo indefinidamente. «Además de los buenos resultados, ver que quedaban cosas pendientes nos ha impulsado a dar continuidad al programa», destacó ayer Julia Madrazo, presidenta de la sociedad y teniente alcalde del Ayuntamiento de Bilbao. Según destacó, en estos momentos hay una veintena de edificios «en estudio avanzado» que podrían optar a las ayudas.
Hasta el 75%
El elevado coste de estas reparaciones es difícilmente asumible por las pequeñas comunidades de vecinos que se dan en los inmuebles antiguos, formadas por una media de diez familias, de ahí que las subvenciones hayan sido fundamentales para impulsar la conservación de estas estructuras, que en ocasiones requiere un estudio técnico.
Las ayudas cubren del 20 al 30% de las obras en los miradores que carecen de protección específica. Sin embargo, el importe se incrementa en galerías calificadas por Surbisa como 'de interés' o 'especiales', que pueden lograr una subvención del 50 y hasta el 75%, respectivamente, siempre que la actuación respete el modelo original y sólo utilice madera. En caso de que fuese inevitable sustituir la estructura, Surbisa y el Gobierno vasco paga el 50% de la actuación si el mirador es 'especial', mientras que uno 'de interés' percibe el 35%.








