El auto, dictado por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Bilbao, es el último capítulo del enfrentamiento entre esta administración local y la agrupación ecologista Lur Maitea sobre las mediciones de contaminación acústica. El Consistorio fue sentenciado a medir el impacto del aeropuerto en su término municipal. Para cumplir el fallo, entregó un informe realizado por Labein Tecnalia, pero este estudio fue desestimado en octubre al presentar imprecisiones técnicas.
El magistrado estima ahora que el Ayuntamiento debe costear un nuevo análisis del Departamento de Física de la UPN, pero establece un plazo de cinco días para que el Consistorio presente su propio estudio. Un portavoz municipal explicó ayer que se entregará un nuevo informe de Labein «corregido, con todos los datos que el juez echó en falta en el anterior auto».





