
El otrora máximo responsable del antiguo aeródromo de Sondika entre 1997 y 2001 vio hace un mes cómo el TSJPV ratificaba la pena de nueve años y medio de prisión que le había impuesto la Audiencia de Vizcaya por un delito de malversación y cohecho, como consecuencia de las irregularidades cometidas durante su mandato.
La causa que se sigue contra él y su mujer en Pamplona tiene que ver con la falsificación de un documento que acredita una transacción inmobiliaria. El titular del Juzgado de Instrucción número 2 de la capital navarra lleva más de tres meses esperando a que López Santacruz responda a las diversas citaciones cursadas. Ante su incomparecencia, el magistrado ha ordenado a la Policía su detención. Su último domicilio conocido se ubica en la localidad sevillana de Bormujos, que cuenta con 15.000 habitantes.
«Lleva una vida normal»
Además, según ha podido saber este diario de fuentes jurídicas, los magistrados del Tribunal Superior han negado al abogado de López Santacruz la posibilidad de recurrir la pena que le impusieron ante el Supremo hasta que el fallo le sea comunicado personalmente a su cliente. La sentencia se hizo pública hace un mes y desde entonces los funcionarios no han sido capaces de dar con el paradero del ex director del aeropuerto.
El abogado que ha llevado la apelación en el TSJPV aseguró ayer a este periódico que López Santacruz realiza «una vida absolutamente normal», aunque evitó precisar su domicilio actual. «Hace algún tiempo que no hablo con él, pero le llamaré para informarle de que las autoridades judiciales le andan buscando», manifestó.





